
“Antes que excelentes futbolistas, la Fundación Atlética San Cristóbal quiere edificar buenas personas…” Estas fueron palabras que el propio Ramón “Pocho” Echenausi concediera en una entrevista realizada para el periódico LASERGOL hace un par de años.
Mucho antes de comenzar la remodelación del estadio Polideportivo de Pueblo Nuevo, la ‘Escuelita de Pocho’ como la llamamos, tenía su sede al lado del templo sagrado, lo que en su época era denominada la cancha anexa, lugar donde venía funcionado por más de una década.
Recuerdo muy bien aquellos días, pues como reportero gráfico de un medio impreso nacional dedicado al deporte y con sede en la capital, mantenía constantes visitas al estadio. Acompañado siempre del recordado amigo Antonio Calderón, que Dios le tenga en la gloria.
En diversas oportunidades nos topamos con los niños y representantes de aquella pequeña academia de fútbol menor.
Hoy tres años después y con la esperanza e ilusión algo maltratada por el olvido, Echenausi sigue formando con esmero, dedicación y constancia a los futuros futbolistas de nuestro país. Vive y muere por “sus enanos”, por ello es propicio hacer el reconocimiento a su esfuerzo, en especial por el empeño en no dejar que esta labor muera.
Mi reflexión nace entonces en vista de que el saliente alcalde de la ciudad de San Cristóbal Ingeniero William Méndez (Ex futbolista) y también aquel quien fuera el gobernador del Táchira hasta el pasado mes de febrero el Capitán Ronald Blanco La Cruz, olvidaran comprar el terreno y construir la nueva escuela. Lamentablemente la diatriba política dominó ambas gestiones y el sueño por seguir brindando una formación integral a los niños de la ciudad se estancó.
Tienen en sus manos, la alcaldesa de la ciudad y al gobernador entrante de nuestro estado, el compromiso moral que jamás cumplieron quienes le precedieron, pues ustedes durante la campaña electoral, prometieron fortalecer el deporte y dar impulso a las instituciones promotoras del fútbol menor, esta es su oportunidad de cristalizar la meta de la anhelada sede.
Una historia que comenzó a escribirse desde 1993, de la mano de Vladimir Maslov y Ramón Echenausi, quienes delinearon los pasos iniciales del proyecto y donde miles de niños, hoy jóvenes y adultos, ciudadanos ejemplares, transitaron una etapa de sus vidas rodeados de balones, amigos ética y disciplina. Por ello no puede ni debe desaparecer por la falta de palabra y compromiso.
No dejen, señores gobernantes, que sus gestiones tengan ese punto gris. Ignorar esta realidad implica desconocer el valor que tiene esta escuela en la construcción de ciudadanos ejemplares o como lo dijo Echenausi hace unos años atrás “buenas personas”. Su apoyo y aporte desinteresado significaría una de las razones por el cual fueron electos, el de servir a través del ejemplo.
Por: Gennaro Pascale C.










HOLA FELICITACIONES POR LO QUE ACS CON LOS NIÑOS QUE SIGUAS TENIENDO EXITOS Y QUE MI DIOS T SIGA DANDO SALUD PARA SABER CUANDO SON LAS ESCRICIONES Y COMO PUEDO COMUNICARME CON USTEDS YA QUE AC POQUITO FUI A LA GUAYANA Y NO ENCONTRE NADA SOLO LA OFICINA CERRADA
Y YO TNGO UN HIJO DE 3 AÑOS SI LO PUEDO METER Y CUALES SON LOS REQUISITOS Y CUANDO EMPIESAN GRACIAS
HOLA